Todos sabemos lo que es una ambulancia y el principal uso que tiene. Sin estos vehículos debidamente preparados, se perderían muchas vidas de camino al hospital. Desde sus principios, las ambulancias han evolucionado mucho, tanto en características técnicas como en equipamiento, y hoy en día casi podemos decir que algunas son realmente unos hospitales con ruedas. La historia de las ambulancias comienza en tiempos muy remotos, con el uso de carruajes para transportar a los pacientes que no tenían cura a la fuerza. Las ambulancias fueron primero usadas como transporte de emergencia por los españoles en el 1485, y no fue hasta 1834 cuando se empezaron a utilizar variantes para los civiles. Los avances en diferentes tecnologías en el siglo 19 y siglo 20 dieron paso a las ambulancias más modernas que ya conocemos.
Hay algunas pruebas de que había transportes forzados para personas con problemas psiquiátricos o de lepra. Un registro muy antiguo de un posible transporte como este, data de los tiempos de los anglosajones. Durante las conquistas árabes en el siglo siete, estos ejércitos tenían dispensarios móviles que podían tratar a los heridos en el mismo campo de batalla, aunque realmente eran más como hospitales de campaña que se podían desplazar de forma rápida. De todos modos, esta forma de tratar a los heridos de forma rápida, dio la idea de crear equipos móviles para tratar a pacientes fuera de los hospitales. Se sabe que los normandos ya usaban caballos con una especie de litera suspendido entre dos poleas para llevar a heridos o enfermos. Algunas variaciones de esto se han usado en el siglo veinte.

De todos modos y como se ha comentado antes, el primero registro que se tiene del uso de una ambulancia, fue hecho en el reinado de la reina Isabel. El ejército español de aquellos tiempos era tratado muy bien y atraía voluntarios de todo el continente. Parte de los servicios que tenían, eran estas ambulancias u hospitales móviles, aunque los soldados heridos no eran recogidos para un tratamiento hasta el final de la batalla, por lo que muchos morían antes de que llegara la ayuda.
Un cambio importante en el uso de las ambulancias ocurrió con la llegada de las ambulancias volantes, diseñadas por Dominique Jean Larrey, el médico jefe de Napoleón. Esto ocurrió a raíz de estar presente en la batalla entre franceses y prusianos, y ver como no se recogía a los soldados heridos por las ambulancias que había (las cuales se quedaban estacionadas a unos tres kilómetros del campo de batalla) hasta que la batalla había acabado. Decidió entonces desarrollar un nuevo sistema más efectivo. Descartando el sistema normando con caballos y poleas, diseñó una especie de vagones arrastrados por caballos para recoger a soldados heridos del campo de batalla, después de ser tratados en el mismo sitio. Estas ambulancias volantes fueron usadas por primera vez por el ejército del Rin de Napoleón. Se desarrollaron sistemas similares para los otros ejércitos, y se adaptaron las condiciones en cada sitio (se usaban camellos para la campaña de Egipto).
Las ambulancias para uso de civiles tuvieron su momento más conocido con unos carruajes especiales para transportar pacientes con cólera en Londres en 1830. Esto marcó un importante progreso en estos vehículos, ya que como la prensa del momento dijo, el proceso de curación de los enfermos comenzaba en el momento de subir al carruaje, ya que se salvaba tiempo al cuidar al paciente antes de que llegara al hospital.
Muchos más avances se consiguieron en el uso de las ambulancias durante la guerra civil americana. Basándose en el sistema del médico jefe de Napoleón, dos médicos de la unión (Barnes y Letterman) diseñaron un sistema de cuidados móviles creando un hospital inicial, el cual usaba nuevas técnicas y métodos de transporte. Se aseguraron de que todos los regimientos tuvieran al menos un carruaje-hospital, el cual tenía dos ruedas que podían llevar hasta tres pacientes.
Sin embargo, estas ambulancias eran demasiado ligeras para realizar su tarea, por lo que se descartaron a favor por otra ambulancia llamada “Rucker”, que llevaba el apellido del general que diseño el nuevo vehículo. Esta ambulancia tenía cuatro ruedas y era muy común verla en el campo de batalla de esta guerra en cuestión. Otros vehículos fueron puestos en servicio durante esta guerra civil, donde se introdujeron barcos-hospital que también servían como ambulancias en otras situaciones. Fue en este periodo donde la práctica de transportar de soldados heridos a instalaciones hospitalarias, fue introducida también en el ferrocarril. A partir de este punto, las cosas fueron evolucionando rápidamente, como podremos ver en la siguiente parte del artículo. Para seguir leyendo, pulsa aquí.