Hubo una época donde se debatió si los baches que se utilizan en ciertas zonas urbanas para hacer disminuir la velocidad de los conductores, eran realmente necesarios. La seguridad era la clave para implementar estas medidas. Ahora hay otro debate en marcha – la pregunta es si pueden estos baches de seguridad almacenar energía que no es usada por el coche o vehículo. Muchas discusiones sobre energía se centran a reducir el consumo de combustible o la energía total utilizada para poder hacer el vehículo funcionar. Las tecnologías de coches híbridos parecen centrarse en reducir el consumo o maneras de crear energía para el vehículo implementando sistemas como los frenos regenerativos.
Sin embargo, usar un vehículo para crear potencia de un dispositivo externo no ha recibido tanta atención. Por lo tanto, ¿Cómo podría funcionar? Cuando un vehículo se acerca a uno de estos baches de seguridad, la mayoría de conductores pisan el freno para reducir la velocidad del vehículo. El sistema de frenado del vehículo despide energía que es transferida a los mecanismos de frenado y se transforman en calor. Se necesita mucha energía para frenar o parar un coche. Aparte de esto, el propio bache de seguridad recibe energía por medio del peso del vehículo que está en contacto con el.

Algunos ingenieros y compañías tecnológicas quieren almacenar la energía que está siendo usada en estos baches para reducir la velocidad de los vehículos. Se quiere usar esta energía para hacer funcionar los semáforos, carteles de aviso o incluso enviarla a una central eléctrica que pueda distribuirla a los hogares. La idea es conseguir almacenar la energía que es malgastada por el vehículo cuando pasa por el bache.
Ahora que sabemos que se pierde una cantidad de energía en estos baches, hay que saber lo que están haciendo las compañías para conseguir retener esta energía según se produce. Uno de estos diseños en los baches (que parece más una rampa metálica) puede extraer la energía extraer la energía de un coche reduciendo su velocidad y generar unos dos mil vatios cuando el coche va a unos ocho kilómetros por hora. Algunas pruebas reales se hicieron en zonas de ocio donde los conductores se mueven a velocidades más bajas. El bache de seguridad estaba cableado a una luz que se iluminaba cuando el coche pasaba por el bache.
Cuando un vehículo pasa por el bache, con unas placas cinéticas instaladas, una palanca es activada por el peso del vehículo. La palanca gira una rueda que crea la energía. Esta rueda funciona de una manera similar a un alternador de coche – empieza a girar y crea energía para hacer funcionar componentes eléctricos en un vehículo. Sin embargo, la electricidad creada por estos baches de seguridad es instantánea, y debe ser direccionada a una fuente para que sea usada. Los ingenieros están actualmente trabajando en maneras de almacenar la energía de forma eficiente para que pueda ser utilizada cuando más se necesite.
Algunas compañías quieren usar variaciones del bache de seguridad en plazas, rotondas, señales de stop, rampas de acceso a instalaciones, semáforos y cualquier sitio donde el vehículo pueda producir esta energía. Aunque la tecnología parece tener bastante futuro, algunos sectores no están tan seguros de si el método puede procesar suficiente energía para aplicaciones reales. Incluso se ha dicho que el sistema causa que el vehículo gaste más energía sobre estas rampas – lo cual significa que la electricidad obtenida es al hacer que el coche gaste más combustible.