Imagínate que estás conduciendo por las calles de la ciudad más transitada que se te ocurra durante la hora de mayor tráfico. Según frenas porque un semáforo se ha puesto en rojo, un camión de grandes dimensiones se para en la pista izquierda al lado de ti, y de repente te sientes atrapado. Miras un poco por encima para ver si puedes girar a la derecha y te encuentras que un todoterreno pasa a gran velocidad casi golpeándote. Te es difícil maniobrar en esta circunstancias y te gustaría tener más visión de lo que está ocurriendo a tu alrededor, aunque es complicado. Con un sistema de cámaras AVM (Around View Monitor), se nos proyecta una visión de pájaro desde el exterior del vehículo en una pantalla de cristal líquido localizado en el centro del salpicadero. Por una suma adicional, se puede añadir este sistema en el vehículo, aunque son unos dos mil dólares adicionales. No es el único sistema de este tipo, pero empezaremos por ver como funciona este.
El sistema se basa en cuatro pequeñas cámaras para crear una foto completa que los conductores pueden usar durante el aparcamiento, conduciendo en tráfico o en otras circunstancias. El sistemas de cámaras es también de ayuda cuando tienes que ver posibles coches que pueden surgir de calles con poca visibilidad. La tecnología detrás de los sistemas de cámaras traseras ya lleva entre nosotros un tiempo. Los componentes han sido usados en aplicaciones médicas para poder ver el interior de nuestro cuerpo y en algunas cámaras digitales conectadas a pantallas planas. Sin embargo, los fabricantes de coches han encontrado un buen mercado para todos estos componentes: los sistemas de cámaras traseras. Veremos a continuación los elementos que tiene y como llevan la información digital en imágenes muy útiles cuando maniobramos con nuestro coche.

Una cámara trasera es como tener ojos en la parte de atrás de la cabeza. Estos pequeños dispositivos, normalmente del tamaño de una moneda, están montados en el exterior del vehículo y proveen de imágenes en tiempo real de todo lo que está pasando en el exterior del vehículo. Algunos sistemas de cámaras traseras incorporan sensores lo cual adicionalmente avisa a los conductores de posibles objetos. Los ingenieros diseñaron por primera vez las cámaras traseras para controlar los puntos muertos.
En los años setenta, grandes vehículos de carga y de la construcción que llevaban remolques y grandes pesos, empezaron a incorporar cámaras en la parte de atrás para ayudar a los operadores tener una visión más completa. Debido a que los tractores y los camiones usados en ciertos sectores, son tan grandes, la visibilidad trasera es muy limitada. Esto era especialmente cierto en gigantescos camiones, de carga que tenían que hacer muchas maniobras para dar la vuelta. Para ayudar con este tema, se empezaron a colocar diminutas cámaras que se conectaban a pequeños monitores. Esto demostró ser un buen avance de visibilidad y seguridad.
Estos sistemas pasaron con el tiempo de camiones y grandes trailers, a vehículos más comerciales e incluso las típicas caravanas, lo cual ayuda enormemente en la maniobrabilidad. Los sensores comentados anteriormente, son como alarmas de proximidad. ¿Has escuchado alguna vez un beep intermitente de un camión que está dando marcha atrás? Esas son las alarmas que alertan a los que van conduciendo el vehículo. Una tecnología similar se ha introducido en los coches que conducimos a diario, y parece que estos sistemas de cámaras traseras ganan en popularidad cada vez más.
De todos modos, ¿Cómo funciona esta tecnología exactamente? Veremos a continuación este sistema en más detalles y viendo algunos datos técnicos de interés. Lo puedes ver pulsando aquí.