Mientras que el Apolo LRV era usado principalmente para extender la capacidad de exploración de los astronautas durante una corta estancia en la luna, La NASA está planeando construir una base lunar para misiones más largas – estancias de meses o incluso años frente a solo unos pocos días que las misiones Apolo podían estar. Misiones más largas requieren vehículos capaces de hacer trabajos más duros y pesados, como construcción, excavaciones y llevar cargas muy pesadas. Para este tipo de misiones, NASA ha diseñado un prototipo de camión lunar. El camión lunar es una plataforma móvil hecha para moverse por la superficie lunar. Al igual que los primeros coches lunares de las misiones Apolo, no está presurizado, por lo que los astronautas deberán llevar trajes mientras operan con estos vehículos.
El camión lunar está diseñado para mover cargas grandes, y la NASA está estudiando la posibilidad de añadir más equipamiento al vehículo, como por ejemplo una grúa. Este vehículo está pensado para llevar hasta cuatro astronautas. El astronauta que conduce el vehículo se sitúa justamente a al final de la plataforma, y pueden mirar en cualquier dirección para poder mover el camión. El camión tiene seis ruedas, y cada rueda tiene dos neumáticos. Las ruedas pueden girar independientemente en una rotación de 360 grados. Esto le da a la plataforma una enorme maniobrabilidad. Puede ir en cualquier dirección, hacia delante, atrás, a los lados o una combinación de varios movimientos.
Dos motores eléctricos hacen que el camión lunar funcione con dos velocidades de transmisión. El camión puede pegarse al suelo y elevarse con una potencia de elevación de hasta 1800 kilos. Puede alcanzar una velocidad de 25 kilómetros por hora cuando no está cargado. El prototipo del camión lunar ha sido desarrollado en el centro espacial Johnson de Houston, y ha sido probado el centro de simulación lunar del lago de Moses, donde las dunas de arena pueden simular el entorno de la superficie lunar perfectamente.
Al igual que cualquier coche o camión, los astronautas deben aprender a conducirlos como cualquier otra persona que quiera empezar a manejar vehículos que no han conducido nunca. Esto forma parte de la misión cuando se tiene que ir a la luna. Para los pilotos de las misiones Apolo, el entrenamiento de aprender a conducir estos vehículos, fue realizado en el desierto de Arizona por varios meses. Con estos modernos vehículos, las pruebas se están haciendo en varios sitios, aunque todavía están dedicando tiempo a perfeccionar los modelos lunares.
En la próxima parte del artículo sobre vehículos lunares, veremos otro interesante modelo preparado para recorrer la superficie lunar. Hablamos del pequeño rover presurizado que podrá albergar astronautas en su interior y valdrá como soporte de vida. Puedes leer el artículo pulsando aquí.