El petróleo hace que podamos coger nuestro coche e iros de vacaciones con toda la familia, o simplemente podamos ir al centro comercial a hacer la compra. Ayuda a la industria desarrollar y conseguir avances en ciencia y medicina que de otro modo no sería posible. También crea una gran cantidad de riqueza: La economía global está basada en gran parte en el refinamiento del petróleo, su transporte y la distribución de los productos derivados. Sin embargo, el petróleo es un recurso finito producido por restos fosilizados de antiguas plantas marinas y animales. Lleva 10 millones de años para estos restos fosilizados convertirse en el petróleo que todos conocemos, y la gente lo utiliza más rápido de lo que tarda en crearse.
Tarde o temprano, el petróleo se irá acabando y comenzaremos a notar la escasez. Algunas personas dicen que ya está notándose el descenso de las reservas, mientras que otros piensan que un problema lejano que se dará en el futuro. Tanto de una manera con de otra, mucha gente cree que ya estamos en medio de una crisis de energía. Después de todo, el petróleo juega un papel importante en las actividades diarias de todo el mundo. ¿Qué pasará cuando nos quedemos sin petróleo y todo lo producido por el?
El sector energético se gasta billones en la búsqueda de encontrar una alternativa a la gasolina. De todos modos, la siguiente fuente de energía que utilicemos deber hacer mucho más que simplemente suplir al mundo de combustible. Con una creciente preocupación de los gases dañinos que provocan los combustibles actuales, y el consiguiente calentamiento global, el siguiente combustible que usemos debe de ser limpio también. Debe estar al alcance de todos y debe ayudar a sostener la economía. La nueva generación de combustibles debe llegar rápidamente para ayudar a la gente a hacer la transición del petróleo al nuevo producto. Después de todo, el mundo no puede pararse una década o dos mientras que el nuevo combustible es desarrollado e implementado.
Todo esto pone visto de una manera general, suena como una lista de demandas casi imposible para una fuente de energía que no sea el petróleo. Esto hace más sorprendente que después de algunos años de investigación, una fuente de energía está emergiendo y parece que está llenando todos estos requerimientos. El etanol es una forma de combustible derivada de los clorhidratos complejos de las plantas. Por décadas, los investigadores han conocido el potencial de este tipo de producto. Sin embargo, el proceso para producir etanol de forma barata y eficiente ha sido elusiva – hasta ahora, dicen algunos científicos.
Un tipo de planta conocido como switchgrass, puede ser encontrado alrededor de los Estados Unidos, Canadá, Suramérica y algunas zonas de África. Si este tipo de hierba continúa mostrando algunos de sus beneficios, podría ser el combustible que alimente a los coches en los próximos veinte años. ¿Cómo puede una de estas plantas convertirse en combustible? Lo veremos en el siguiente artículo donde veremos las particularidades de esta planta y como convertirla en un recurso energético para usar en nuestros vehículos. Lo puedes leer pulsando aquí.