Cuando el automóvil apareció en escena cerca de 1890, los coches deportivos no estaban muy atrás de esta fecha. Hay muchas opiniones de expertos que dicen que al principio, todos los automóviles eran coches deportivos porque no eran prácticos ni particularmente útiles en el día a día. Entonces en el año 1913 una persona llamada Henry Ford hizo de los automóviles algo universal usando una cadena de montaje para poner en marcha su modelo de coche Model T que revolucionó la escena de aquel entonces. La competencia y el libre comercio hicieron el resto, y pronto casi todo el mundo que quería un vehículo, se lo podía permitir. Fue en esta época de innovación técnica y crecimiento industrial, los coches deportivos empezaron a emerger como algo más allá del mero transporte. Para los fabricantes, sacar unos cuantos de estos modelos deportivos al año y hacerlos competir, era la mejor promoción que se les podía dar. Al ser un deporte tan nuevo, los periódicos de la época le dieron una cobertura muy extendida, y los fabricantes cuyo coche ganaba alguna carrera importante, podían estar seguros de que la venta de sus modelos subiría increíblemente al día siguiente.
Para mal o para bien, los coches deportivos evolucionaron hasta la llegada de la segunda guerra mundial principalmente en Europa y particularmente en Inglaterra. Las condiciones económicas y la topografía dieron más salida para estos coches a este lado del atlántico, aunque no tardó en extenderse a Estados Unidos y otros países. Los coches que se hacían en este periodo tenían unas capacidades de aceleración increíbles, con unos sistemas de frenado revolucionarios para el momento. Parecía que los vehículos deportivos estaban pasando por su mejor momento. Sin embargo, llegó la depresión y muchas compañías tuvieron que tomar medidas de emergencia, donde en ninguna se incluían los coches deportivos. Con el comienzo de la terrible guerra, algunos pensaron que los coches deportivos simplemente dejarían de existir.
Afortunadamente esto no ocurrió, y los más agoreros de equivocaron. Al finalizar la segunda guerra mundial y en los siguientes años de cambios, la idea de conducir coches normales comenzó a dar paso a otros gustos entre ciertos sectores. La idea de conducir un coche deportivo volvió a retomar la mente de muchos, y esto dio paso a una auténtica revolución, sobre todo en Estados Unidos. En los siguientes artículos, iremos viendo por décadas como ha sido la evolución de los coches deportivos y los modelos que más han destacado a lo largo de los años. Para seguir leyendo el artículo, pulsa aquí.