Cargar una batería es algo extremadamente sencillo, pero si no se ha hecho nunca, puede parecer algo complicado. Esta breve guía nos mostrará como hacerlo de una forma rápida y sin complicaciones. Para ello necesitaremos un cargador de baterías, el cual es bastante útil en muchas ocasiones, como por ejemplo si hace tiempo que no cogemos el coche y ya no arranca con normalidad.
1 – Lo primero que haremos es desconectar con cuidado los cables que van conectados a la batería. Si por algún motivo, no fuera viable hacer esto, desconectaremos solamente el cable negativo (-) dejándolo en algún punto donde no haga contacto con nada.
2 – Consulta las instrucciones del cargador de baterías para asegurarnos de que es un modelo adecuado para la batería del coche y configúralo de forma correcta para hacer la carga. Coloca la pinza roja del cargador al terminal positivo (+) de la batería y la pinza negra al terminal negativo (-). A continuación, conecta la otra punta de los cables a los terminales del cargador en sus puntos respectivos, cable rojo al positivo y el negro al negativo. Revisa que todo está debidamente conectado y enciende el cargador. Una luz verde u otra clase de señal deberían mostrarse diciéndonos que la batería se está cargando. Si no ocurre nada, apaga el cargador y vuelve a comprobar que todos los cables están bien conectados.
3 – Una vez que la carga está completada, una segunda luz (dependiendo del modelo) nos indicará que se ha realizado con éxito. Desconecta los cables que van al cargador primero empezando por el cable negro, y luego retíralos por completo. Reinstala o reconecta la batería.