Si vives, trabajas y haces la mayoría de las actividades en un espacio de unos cuantos bloques, el andar quizá se ha convertido en tu principal modo de transporte. Puede que seas uno de esos afortunados que solo cogen el coche cuando se van el fin de semana al campo o simplemente fuera de la ciudad, o cuando te vas de vacaciones. Otras personas han elegido directamente usar el transporte público y ahorrarse los problemas de tráfico y aparcamiento. Lo cierto es que la mayoría de nosotros necesitamos coger el coche, y muchas veces los hacemos por comodidad en lugar de verdadera necesidad. Puede que si eres de los que van en coche, te quieras beneficiar de compartir coche.
Compartir coche es un término que es popular en muchos países y fue una idea que se propago en España hace algunos años, aunque no tuvo demasiado éxito. Es simplemente el uso de un coche compartido por un grupo de gente para ir a trabajar o cualquier otra actividad. Cuando se quiso inculcar esta idea hace unos años, se hizo dejando que cada uno se organizara con sus compañeros de trabajo y así utilizar un coche al día o a la semana entre 3 o 4 personas. Al principio la gente lo comenzó a hacer, y esto es una ventaja tanto para aliviar el tráfico, como un ahorro económico de las personas involucradas.
Lo cierto es que esta idea ha tomado nuevas dimensiones en ciertos países donde normalmente una compañía se encarga del coche y gestiona asuntos como seguros y aparcamientos. Lo cierto es que esta idea no es nueva. De donde primero se conoce este sistema de negocio es en Suiza en los años cuarenta. En aquella época, no todo el mundo se podía permitir el coste que los coches tenían, por lo que compartir coche tenía sentido. Desde entonces, el compartir coche ha estado entre nosotros ganando mucha popularidad en los años noventa.
Hoy en día, compartir coches como negocio existe en cientos de ciudades por más de una docena de países, y parece que se va a incrementar en los años que vienen. Los expertos han predicho que se elevará el número de empresas dedicadas a este sistema, especialmente por el precio de los carburantes, la polución, la congestión de tráfico y los progresivos problemas de aparcamiento. Se estima que más de 300 mil personas son socias de organizaciones de compartir coche, y colectivamente conducen unos 12 mil coches, aunque el número sigue creciendo. ¿Cómo funciona este sistema? ¿Quedan en un parking y simplemente se ponen en marcha?
Lo cierto es que el sistema de compartir coche es bastante ingenioso. Lo primero, un miembro decide reservar un coche. Dependiendo de la compañía, puede que se pueda hacer por Internet, por teléfono u otros métodos. La reserva suele contener las mismas preguntas, que son ¿Cuándo vas a necesitar el coche? ¿Cuánto tiempo quieres usar el coche? ¿Dónde quieres recoger el coche? ¿Qué tipo de coche prefieres?
Estas compañías permiten hacer la reserva en el momento o con bastante tiempo, y el mínimo tiempo de uso del coche suele ser una hora. Cuanto antes hagas la reserva, más probable es que consigas el coche que quieres. Las reservas de última hora no son tan fiables como las reservas con tiempo. El coste depende del tiempo que se tenga el coche, dependiendo de la compañía. Si cancelas una reserva en el último minuto, te seguirán cobrando una cantidad determinada.
¿Como recogemos el coche y cuales son las políticas en la mayoría de estas compañías? ¿Qué ventajas tiene realmente compartir coche de este modo? Lo veremos en la siguiente parte del artículo, el cual puedes ver aquí.