Continuando con el artículo anterior donde se mostraba que cada vez hay más compañías que se dedican a ofrecer servicios de compartir coches, veremos como es funcionamiento básico y como funciona. Cuando llegas al punto designado donde el coche que has reservado se encuentra, todo lo que necesitas hacer mover tu tarjeta de miembro cerca de un lector de tarjetas que generalmente está localizado en el interior del coche, cerca del parabrisas. El lector de tarjeras funciona más o menos como una máquina de tarjetas de crédito. Las tarjetas normalmente no funcionarán en todo momento; lo harán solo para desbloquear el coche cuando la reserva esté hecha y lo hayan activado.
Cuando se usa un lector de tarjetas, las llaves de coche te están esperando en algún sitio dentro del coche, como por ejemplo en la guantera o en algún compartimiento. Algunas compañías usan otros métodos de entrada. Por ejemplo, puede que den llaves especiales que funcionen con cajas de bloqueo, las cuales almacenan las llaves reales para poder encender el coche en particular.
Es importante echar un buen vistazo al coche antes de conducirlo para asegurarnos de que no hay un daño previo – después de todo, no quieres que te culpen de un golpe que se ha dado otra persona. Si hay un daño, se debe reportar a la compañía incluso antes de sentarse en el coche. También debemos tener claras las políticas de la compañía, o al menos las más importantes. Muchas de estas compañías ofrecen una variedad de políticas y planes de pagos, muchas veces personalizadas para las distintas preferencias y necesidades. Por ejemplo, algunas compañías tienen honorarios anuales, mientras que otras lo hacen basándose en los kilómetros que se hayan hecho. Se puede tener una combinación de varios de estos planes.
Una vez que has acabado de usar el coche, se puede devolver al mismo punto de donde lo cogimos. Las compañías usualmente se encargan de limpiarlo y hacerle el mantenimiento de forma regular, pero si lo has dejado muy sucio, puede que sea una buena idea hacerle una limpieza. Algunas compañías tienen políticas muy peculiares sobre el estado de los coches. Por ejemplo, si tienes animales, puede que como norma el usuario tiene que limpiar el pelo de animal. Si lo hacen ellos, puede que carguen una pequeña cuota. Si tenemos dudas sobre esto, siempre es mejor preguntar.
Algunas compañías multan a los clientes si devuelven los coches tarde, por lo tanto es mejor hacer las cosas con tiempo al hacer las reservas y al devolver el coche. Se supone que los clientes deben pagar cualquier multa o infracción mientras han estado en posesión del vehículo. Te estarás preguntando ¿Con tantas políticas, que beneficios tiene compartir coche? Lo veremos en la siguiente y última parte del artículo. Lo puedes ver pulsando aquí.