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Reducir riesgos conduciendo en nieve y hielo


 Siguiendo con nuestro articulo sobre la conducción en nieve y hielo, no viene mal saber algunas precauciones cuando vamos en nuestro coche una de estas situaciones. La velocidad puede se peligrosa independientemente de las condiciones de conducción. De hecho, la velocidad es uno de los factores principales en la mayoría de los accidentes que se producen cada año, lo que supone un increíble coste en vidas y gastos en gobiernos de todo el mundo. Como te puedes imaginar, la velocidad con nieve y hielo es una mala combinación. La velocidad te da más posibilidades de que pase algo por unas cuantas razones. Si vamos demasiado deprisa, no tendrás tanto tiempo para reaccionar si alguien frena frente a ti o si ocurre al inesperado. Se tiene también mucho menos control, particularmente si hace mal tiempo.

De forma irónica, desacelerar en carreteras heladas puede ser peligroso también. Ese es el motivo por el que frenar en hielo te puede hacer patinar y dar giros si no se hace apropiadamente. Si tu coche tiene frenos antibloqueo de tipo ABS, solo debes mantener el freno pisado de manera firme; el ABS de tu coche gestionará el frenado por ti y lo adaptará a las condiciones de la carretera. Cuando el coche hace uso del ABS, sentirás unas pulsaciones en el pedal del freno. Este pulso resulta al aplicar y liberar los frenos del coche continuadamente, por lo que tenemos que mantener el freno pisado una vez una vez que sientas que el sistema está en funcionamiento. Sin embargo, si tu coche no tiene ABS, puede que tengas que bombear el freno para evitar que el coche se deslice. Si empieza a patinar, hay que mantener la calma y girar el volante muy despacio hacia la dirección en que está patinando hasta que los neumáticos consigan tracción de nuevo. Hay que asegurarse de no pisar el freno hasta que se tenga el control de nuevo.

conducir en nieve conducir en nieve

Puede que muchos hayamos oído el término “nieve negra” o “nieve sucia”. Si queremos ser algo más técnicos, la deberíamos llamar nieve clara, ya que este tipo de nieve se forma con pocas burbujas de aire por lo que se virtualmente transparente y más difícil de ver que el hielo normal. Los conductores suelen confundir este tipo de hielo con el pavimento, por lo que suelen no estar preparados para reaccionar en estas condiciones deslizantes. Algunos estudios muestran que conducir en “nieve sucia” es cinco veces más peligroso que conducir en condiciones normales. De la misma manera, para en este hielo lleva más tiempo que en una superficie normal. Los neumáticos especiales de nieve y las cadenas de coche pueden ayudar a para más rápido, pero tampoco mucho.

Para hacer las cosas peor, este hielo negro se puede formar cuando menos te lo esperas. En una nevada, la nieve puede que se haya fundido pasado algún tiempo, pero las carreteras puede todavía tener parches de hielo negro que pueden hacer perder el control del coche que pase. El hielo negro suele dar más problemas por las mañanas temprano y de noche cuando las temperaturas caen. En invierno, hay que tener especial cuidado en las zonas de sombra la carretera. Aparte de conducir despacio y con cuidado, no hay mucho más que podamos hacer cuando estamos conduciendo en un sitio con este hielo negro. La mejor prevención de riesgo es que las autoridades ya hayan echado sal y arena antes de que pases con el coche.

¿Qué podemos entonces hacer nosotros para prevenir un peligro de este tipo? El primer paso para ser un conductor más seguro en condiciones con hielo comienza antes de pongamos la llave en el motor de arranque. Teniendo el coche verificado y con un buen mantenimiento (sobre todo los sistemas de seguridad), nos aseguramos que no nos cogerá desprevenidos cuando vayamos por carretera. Hay que verificar los parabrisas para ver si funcionan bien y también el nivel de líquido anticongelante de la luna delantera. Si la batería de tu coche no ha sido reemplazada en mucho tiempo, deberías considerar en cambiarla cuanto antes. Tampoco debemos tener el tanque de gasolina a medio llenar en un invierno especialmente crudo.

Después de que hayas comprobado que tu vehículo está preparado para circular en buenas condiciones, hay que tomarse algo de tiempo en disponer de algunos objetos que nos pueden venir bien en casos de emergencia. Debemos tener en nuestro coche unos cables de batería, un rascador para el hielo, un kit de emergencia, una linterna y a poder ser, una botella de anticongelante por si el hielo en los cristales es demasiado espeso. Es buena idea llevar algo de arena en el maletero por si nos quedamos atrapados en hielo y el coche no puede salir. Se puede llevar una pequeña bolsa en el maletero en invierno. Poner este material en las ruedas ayuda que el coche vuelva a tener tracción. Tener algo de comer y mantas en el vehículo es buena idea en caso de que nos quedemos atrapados por un tiempo.

Una vez que hayas preparado el coche para el mal tiempo, algunos consejos adicionales que recordar nos pueden venir bien. Por ejemplo, si vamos en una carretera helada, usa las marchas más cortas para circular hasta llegar a una zona más segura. Si te encuentras patinando en el hielo, no intentes corregir el rumbo bruscamente o pisar el freno fuertemente. En lugar de eso y como se ha comentado, gira en dirección a donde estamos patinando y acelera ligeramente una vez que hayamos conseguido tracción. Si nos quedamos atrapados en el hielo, no debemos acelerar mucho para intentar salir ya que nos podríamos hundir aun más. En lugar de eso, baja del coche y pone cartones o maderas en las ruedas o echa la arena para conseguir tracción de nuevo. Luego intenta salir con tranquilidad. Con paciencia, estaremos en carretera antes de que nos demos cuenta.

 

 
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