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Deportivos de los años 90

Con los años noventa, llegó un nuevo orden en el mundo de los coches deportivos, con problemas que al final volvían a referirse a la guerra. A principios de esta década Irak invadió la vecina Kuwait, la cual hacía de puente entre los campos petrolíferos de Arabia Saudita, algo vital para la economía occidental. Las reacciones no se hicieron esperar y se inició la operación tormenta de desierto, la cual fue una impresionante exposición de cooperación militar y política, y que consiguió retirar las tropas iraquíes de este pequeño país. Se puede pensar que esto afectaría negativamente a la industria automovilística, y en particular a los deportivos, pero no fue así. La década de los noventa fue en sus primeros años muy fructífera económicamente hablando, y esto se notó directamente en el mercado de los vehículos deportivos y sus ventas en la mayoría de los países. Los fabricantes estaban aprendiendo como producir nichos con modelos que podían ganar dinero ventas relativamente modestas. Como resultado, los noventa produjeron un número inusual de coches deportivos para todos los gustos.
Uno de los modelos más importantes a principios de los noventa comercialmente, fue el Mazda Miata. Este vehículo recordaba de alguna manera al Lotus Elan. Este coche dio mucho que hablar y la prensa especializada se volcó en sus características, que eran principalmente un coche ágil, rápido y con un buen precio. Aunque los tiempos no eran los mejores para sacar al mercado un coche deportivo nuevo, el lanzamiento del Mazda fue un paso valiente en su momento, porque nadie sabía realmente si se iba a vender bien. Sin embargo si lo hizo, y lo logró año tras año ayudado por unas sólidas mejoras técnicas y una serie de ediciones limitadas especiales.
En el otro lado del mercado de los años noventa está en nuevo modelo Japonés NSX, el cual mezclaba la tecnología de la marca Honda y era la bandera visible para la nueva línea que quería representar en los Estados Unidos. Una estructura ligera de aluminio y un moderno motor V6, hacían que este coche tuviera una impresionante aceleración y un consumo moderado para ser un deportivo. El NSX podía sonar como un coche de Formula 1 y la verdad es que prácticamente se conducía como tal. Aunque era un coche algo extraño, exótico y con un precio elevado, consiguió encontrar un sólido nicho que duró unos diez años sin hacer apenas cambios.
Los viejos y fiables Porsche sufrieron un profundo cambio en los noventa y muchos opinaron que podrían desaparecer debido a los problemas económicos del momento. Sin embargo, se reforzaron a finales de la década después de hacer modificaciones en su motor original, mejorándolo y rediseñando la estructura para competir con los otros coches del momento. El resultado fue de nuevo otro modelo 911. Este fue totalmente rediseñado de principio a fin, pero dejando su carácter original intacto. Ferrari hizo algo parecido con sus coches más pequeños, actualizándolos pero manteniendo el espíritu de los anteriores modelos vivo, como por ejemplo el V12 Daytona. La marca Lamborghini volvió al mercado americano con su modelo Diablo y algunos otros modelos que tendrían buenos resultados durante toda la década.
En la siguiente parte del artículo, veremos como les ha ido a los coches deportivos en el 2000 y los años siguientes. Lo puedes ver pulsando aquí.
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