Cuando un diferencial abierto hace su trabajo, se asegura que la misma cantidad de “torque” o fuerza viaja a cada rueda. La cantidad de fuerza aplicada a las ruedas solamente está limitada por dos factores: equipamiento y tracción. En el lado del equipamiento, se necesita un motor capaz de producir potencia necesaria para realizar la tarea de transferencia. En el lado de la tracción, la rueda necesita ser capaz de frenar en el suelo sin deslizarse o patinar, lo cual puede ocurrir en hielo, carreteras mojadas o incluso en carreteras secas si la superficie es irregular. ¿Qué ocurre si solo una de las ruedas está encina de hielo o barro? Esa rueda en cuestión empezará a girar libremente sobre la sustancia resbaladiza, mientras que la otra rueda se reducirá al mismo “torque”. En otras palabras, tendrás una rueda girando en el barro y otra rueda no rotando en absoluto.
Los diferenciales de límite de deslizamiento, usan varios mecanismos para permitir una acción de diferencial normal durante los giros, mientras que al mismo tiempo soluciona el problema de los deslizamientos. Cuando una de los neumáticos potenciados resbala, el sistema eLSD transfiere más fuerza a la rueda que no está resbalando. Como puedes imaginar, esto marca toda la diferencia entre escapar de una posición donde podemos quedarnos atrapados, o tener que bajarnos y empujar. Con los diferenciales abiertos, algunos trabajan entre dos ruedas en el eje, mientras que otros funcionan en el mecanismo que potencia las cuatro ruedas.
Ahora que sabemos un poco más, ¿qué es exactamente eLSD y cuales son sus aplicaciones en el mundo real del automóvil? Lo cierto es que hace prácticamente lo mismo un diferencial de límite de deslizamiento hace, lo cual suele ser con mecanismos hidráulicos presurizados, solo que lo hace con un sofisticado mecanismo electrónico de ajuste. Un sistema eLSD se asegura de que cada rueda reciba suficiente fuerza usando una unidad de control electrónica, usualmente mediante un ordenador de abordo en el coche.
El sistema electrónico monitoriza le funcionamiento mediante sensores en las ruedas, y en caso de un deslizamiento, transfiere una potencia extra a la rueda o las ruedas con la misma tracción. Algunos modelos incluso permiten a los conductores elegir algunas configuraciones específicas en el sistema. Por ejemplo, algunos sistemas permiten elegir diferentes modos entre conducir con nieve o sobre gravilla. Eso es básicamente eLSD, un sistema que nos da más seguridad cuando se trata de evitar deslizamientos en carretera, y que nos permite tener más control sobre nuestro vehículo.