Siguiente con nuestro artículo sobre el switchgrass como combustible, veremos algunos inconvenientes que puede tener. Mientras que cada vez está más claro con cada publicación de estudios sobre esta planta, que podría jugar un papel importante en la energía del futuro, la palabra “futuro” es la clave. A día de hoy, el proceso de extraer celulosa de la planta esta comprobado que es difícil y caro. La celulosa derivada de la planta es producida por una variedad de enzimas, dependiendo de la clase de planta que se está usando. Estos materiales se basan en carbohidratos complejos, como el azúcar, y en el proceso es expulsado celulosa y dióxido de carbono. Sin embargo, las enzimas son caras.
Además de esto, el proceso de fermentación de la celulosa con levadura requiere una enzima diferente, lo cual aumenta el coste. En el año 2006, el genetista de plantas Albert Kausch dijo que con los métodos de cultivo y producción actuales, el coste por galón de etanol de celulosa sería de caso 3 dólares, lo cual es todavía más barato que la gasolina, pero creía que podía ser rebajado a un dólar por galón. Una forma de realizar esta bajada en el coste, es desarrollar enzimas más baratas y encontrar una enzima única que puede separar la celulosa y fermentar el etanol.
Uno de los problemas del etanol como combustible es llevarlo de las refinerías a las gasolineras. El etanol es altamente corrosivo y no puede ser llevado por medio de tuberías como otros tipos de combustibles. Esto significa que debe ser llevado por camiones, lo cual añade coste a la producción y reduce el beneficio energético, ya que los camiones requieren combustible derivado del petróleo para hacer la distribución del etanol.
Algunos estudios han sugerido que el desafío de distribuir el etanol, podría ser en parte superado usando un sistema de raíles para poder llevarlo lo más lejos posible, aunque todavía no se ha comprobado si esto realmente sería una ventaja. El otro problema con el que se encuentra la planta de switchgrass, es la cantidad de tierra disponible para su cultivo. Aun poniendo en marcha todos los recursos disponibles para hacer el cultivo masivo en un país grande, como por ejemplo los Estados Unidos, la reducción anual de gasolina no será demasiado significante.
Al igual que las investigaciones en marcha con los enzimas, la tecnología podría superar este problema. La comisión nacional de políticas de energía americana, sugiere que se podría crear un tipo de switchgrass más compacto que podría incrementar la cantidad por metro cuadrado, aumentando la eficiencia en la producción de etanol, y doblando la eficiencia de los vehículos. Si esto se consiguiera, el sistema sería válido para cualquier parte del mundo.
Por supuesto, el dinero es definitivamente una de las claves para superar todos estos problemas. Tanto las compañías energéticas como las compañías de investigación agrícola, ya están invirtiendo mucho dinero para acelerar las investigaciones. Aun así, muchas compañías están intentando que el gobierno de los Estados Unidos ayude más a este tupo de investigaciones, financiando lo que podría ser uno de los cambios de tipo de energía más importantes de la historia.
De todos modos, con la cantidad de dinero que se está ya invirtiendo en busca del etanol como combustible, y con las posibilidades que esto ofrece – sin mencionar el entusiasmo y el soporte del público – es difícil no imaginar que dentro de algunas décadas, el etanol basados en plantas cultivadas estará llenando nuestros coches. Pero también existen muchas personas que son escépticas, y no creen que esta será el sistema milagroso que reemplace al petróleo.