Ahora que hemos visto en nuestro artículo anterior, la definición del combustible vegetal, ¿Cómo usamos exactamente el aceite vegetal como combustible? En primer lugar debemos saber un poco como funciona un motor diesel. La chispa de ignición usada en un motor de gasolina estándar lo pasaría bastante mal intentando crear la combustión con aceite vegetal, o también llamada gasolina vegetal. Los mecanismos y los circuitos en un motor de gasolina no están pensados para manejar este tipo de combustible, y muchos de los sensores utilizados para determinar las tasas de combustible en coches modernos, simplemente no puedes funcionar bien con este tipo de variación.
Asumiendo que tienes un motor diesel, podrías usar aceite vegetal sin ninguna otra modificación. Sin embargo, el aceite vegetal tiene un grado alto de viscosidad. Es tan espeso que el motor le cuesta bastante atomizar el combustible complemente cuando es rociado en la cámara de combustión. El resultado es combustible que no es quemado que se queda como residuos en el motor. Hay varias soluciones para este problema. La primera es mezclar el aceite vegetal con otros combustibles convencionales, como puede ser un diesel normal. Esto disminuye el problema de los residuos, aunque no del todo.
Otra solución es un sistema de dos tanques que use un diesel normal para arrancar y apagar el motor. Esto calienta el motor cuando lo encendemos, y elimina el aceite vegetal fuera del motor antes de apagarlo. El otro tanque con la gasolina vegetal es calentado ya que esta sustancia se puede atomizar mucho mejor y de manera más efectiva si está caliente. De hecho, el aceite vegetal suele ser sólido a una temperatura ambiente, por lo que necesita ser calentada para que funcione. Sin embargo, esto tampoco es la solución.
Para usar el aceite vegetal de manera efectiva, se necesitan algunas modificaciones significativas. Lo primero es instalar un nuevo inyector de combustible con un sistema de filtrado extendido para asegurarnos de que solo pasa combustible limpio en la cámara de combustión. Aquellos que usan aceite de cocinar de restaurantes, deben pasarlo por varios filtros antes de que pueda ser vertido en el tanque. Cualquier material duradero puede ser usado como filtro para evitar que entren trozos de comida y otros contaminantes que podrían obstruir los conductos del combustible.
También se necesitarán nuevas conexiones para poder realizar la ignición del combustible cuando el motor está frío, las cuales mejorarán el rendimiento si están especialmente diseñados para usarse con aceite vegetal. Un calentamiento adicional del combustible puede ser realizado añadiendo un sistema de calentamiento junto a las vías de combustible, lo cual reducirá la viscosidad del aceite.
Hay varias compañías que producen kits que incluyen todo lo necesario para realizar estas modificaciones. Lo precios pueden variar entre algunos cientos de euros, hasta algunos miles, dependiendo del sistema. ¿Merece la pena todas estas modificaciones para alimentar nuestro coche con este tipo de aceite? En términos de valor financiero lo cierto es que no. El coste de la conversión del motor será difícil de ser recuperado en términos de ahorro de combustible. Aparte de esto, el coste del aceite vegetal es similar al diesel. Por supuesto, el aceite vegetal puede ser más barato dependiendo de donde vivas, pero generalmente no representa un gran ahorro sobre algunos tipos de combustible basados en el petróleo.
Lo cierto es que por varios motivos, no es un gran ahorro usar aceite vegetal en nuestro coche, pero puede que haya otras razones para usarlo. El aceite de este tipo, se quema de una manera más limpia y no es tan tóxica. A diferencia de los fósiles de donde se saca el petróleo, se produce usando recursos renovables. Usando técnicas modernas de agricultura, se pueden producir grandes cantidades de este aceite. ¿Sería suficiente para abastecer a todos los vehículos del mundo? El tiempo dirá.