Quizá alguna vez lo has pensado cuando te has dejado llevar por la imaginación, ¿podría construir mi propio coche tal y como yo lo quiero? Cuando realmente piensas en ello, es una buena pregunta que te puedes plantear. De hecho, se puede contestar con una pregunta similar - ¿Puedes dar la vuelta al mundo andando? La respuesta es, claro que si. Solo tienes que dirigirte al esto o al oeste, poner un pie en frente del otro y ya estarías en camino. Al menos esa es la respuesta sencilla. ¿Pero que ocurre con la comida, el agua. El cobijo o incluso con el calzado que necesitas? ¿Qué harás cando pierdas el sombrero en una tormenta en medio del desierto del Sahara, o tengas que huir de una emboscada en algún país africano armado solo con una mochila? Si, esos son algunas de las cosas que hay que plantearse antes de empezar tu viaje alrededor del mundo.
Hacer tu propio coche va por la misma línea, ya que la construcción del vehículo tiene que hacerse paso a paso, aunque con tiempo y perseverancia, se puede conseguir. Hoy en día, hay un número de compañías que ofrece kits para modificar coches existentes en vehículos personalizados. Otras ofrecen una selección de partes y accesorios que tendrán un resultado final totalmente diferente a los modelos originales de donde se sacaron los componentes. Hay gente con buenos conocimientos de la mecánica de coche, que simplemente han construido su coche desde las ruedas hasta todo lo demás.
Mientras que hay alternativas donde se nos puede ayudar a realizar este trabajo, crear tu propio coche es una tarea muy complicada y dura. No es algo para cualquier persona que decida hacerlo, aunque hay gente que lo hace continuamente por todo el mundo, y a veces con resultados excelentes.
Muchas de las personas que deciden ensamblar su propio coche empiezan con algo pequeño, como un kit ya preparado o un pequeño coche modificado (un mini, buggy, etc.). Normalmente tienen buenos conocimientos mecánicos, con acceso a herramientas, y sobre todo, sienten pasión por construir el coche perfecto, como le pasó a Steve Graber. A finales de los años 90, Graber empezó a construir una réplica de un Ferrari 250 GTO trabajando a partir de un chasis de un Datsun 280 Z. De profesión animador por ordenador y programados, tenía una gran pasión por los coches y finalizó el proyecto en un año, y su modelo apareció en la portada de algunas revistas especializadas.
Esto fue solo el principio, ya que a partir de ahí, empezó a construir otro modelo llamado “La Bala”, un Roadster con un impresionante aspecto externo montado en una estructura capaz de conseguir los 180 caballos de potencia. El coche fue creado en un garaje de la familia de Graber a lo largo de cuatro años, y aparte de producir un coche, fueron unos años muy educacionales también. De hecho, en palabras de Graber “El primer paso para cualquier tipo de construcción es la educación, es posible construir tu propio coche, pero es muy complicado”. Graber explicó que una persona embarcada en este tipo de construcción no puede pensar en los desafíos y problemas como incidentes aislados.
En un coche, cada parte o sistema, está conectado a otros sistemas, los cuales a su vez están conectados a otros sistemas. Según Graber “Si empiezas con las ruedas y los neumáticos, esto determinará que clase de frenos y suspensión vas a necesitar, así sucesivamente”. Añadió que lo tomas con determinación, cada uno de los problemas individuales puede ser resuelto sin problemas. “Si intentas algo y no funciona, intenta otra cosa”. Según Graber, los coches son esencialmente sistemas interrelacionados con problemas de unión entre ellos. En la siguiente parte del artículo, veremos estos sistemas y con lo que nos tenemos que enfrentar si decidimos crear nuestro propio coche. Lo puedes ver pulsando aquí.