Normalmente, casi todos los coches utilizan motores de cuatro tiempos. Uno de los tiempos es la compresión, donde el motor comprime un cilindro lleno de aire y gas en un volumen mucho más pequeño antes de proceder a la ignición. La cantidad de compresión se suele llamar tasa de compresión del motor. Un motor normal puede tener una tasa de compresión de 8 a 1.
La tasa de octanaje de la gasolina te dice cuanto puede ser el combustible comprimido antes de la ignición espontánea. Cuando el gas comienza la ignición debido a la compresión más que por la chispa provocada por la bujía, se causa un bloqueo en el motor. Este bloqueo puede dañar un motor, por lo que es algo que no quieres que pase. Los octanajes bajos, como por ejemplo la gasolina de octanaje 87, puede funcionar con la más baja compresión antes de la ignición.
La tasa de compresión del motor determina la tasa de octanaje del combustible que tienes que utilizar en el coche. Una manea de incrementar los caballos de potencia de un motor, es aumentar la tasa de compresión. Por lo tanto, un motor de alto rendimiento tiene una tasa de compresión más alta y requiere un combustible de alto octanaje. La ventaja de una tasa de compresión alta es que da al motor más potencia en caballos dependiendo del peso del motor – esto es lo que hace que el motor sea de alto rendimiento. El inconveniente es que la gasolina para este tipo de motor cuesta más.
Historia del octano
El nombre octano viene del siguiente factor: Cuando coges petróleo en crudo y lo llevas a la refinería para su elaboración, acabas teniendo hidrocarburos de diferentes longitudes. Estas cadenas de diferentes longitudes pueden entonces ser separadas una de otra y fusionadas para formar distintos carburantes. Por ejemplo, puede que hayas oído hablar del metano, propano o butano. Los tres son hidrocarburos. El metano tiene un único átomo de carbono. El propano tiene una cadena de tres átomos de carbono todos unidos. El butano tiene cuatro átomos de carbono unidos por la cadena, etc.
Hay ciertos carburantes que tienen una compresión bastante pobre, como es el caso del heptano. La compresión es pequeña y la ignición es espontánea. El Octano maneja la compresión bastante bien – puede comprimirlo mucho y no ocurre nada. La gasolina de 87 es gasolina que contiene un 87 por ciento de octanos y un 13 por ciento de heptano (u otras combinaciones de combustibles con ese promedio). La ignición ocurre espontáneamente a un nivel de compresión dado y solo puede ser usado en motores que no excedan la tasa de compresión.
Durante la segunda guerra mundial, se descubrió que añadiendo un producto químico llamado plomo de tetraetil a la gasolina, aumentaba considerablemente las tasas de octanaje mucho más que la combinación mencionada antes. Gasolinas más baratas pueden ser aumentadas con este producto aunque hay algunos efectos secundarios, como por ejemplo la necesidad de un catalizador convertidor. Otro inconveniente es que el plomo es muy tóxico degradando el medio ambiente.