No pasó mucho tiempo desde que el primer coche comenzara a rodar por las carreteras, cuando también ocurrió el primer accidente. Según la tecnología del automóvil ha evolucionado y las posibilidades de tener un coche han aumentado, también lo han hecho los accidentes de automóvil. A pesar de las campañas públicas, refuerzo policial y la promoción del sentido común, los conductores siguen tomando riesgos innecesarios, toman malas decisiones y distracciones peligrosas. Los fabricantes de coches también su parte de culpa: coches poco seguros o que no funcionan adecuadamente han contribuido a muchas muertes a lo largo de las últimas décadas.
Sin embargo, al haber aumentado la potencia y rendimiento de los coches, un buen número de medidas y funciones de seguridad han hecho que el número de muertes haya descendido según han pasado los años. Los airbags, antibloqueos de freno y la mejora de los cinturones de seguridad, han ayudado a proteger a los pasajeros del vehículo. A pesar de todas estas funciones, los accidentes y el promedio de fallecidos sigue siendo muy altos. Parece que según los diseñadores de coches crean nuevos sistemas para proteger a los pasajeros, la gente encuentra nuevas maneras de dañarse en la carretera.
¿Cómo consiguen los fabricantes de coches estar por delante de estos problemas? Los fabricantes de vehículos constantemente estrellan coches, recogen datos y observan las respuestas del conductor en varias situaciones. Dicho de otra manera, hacen pruebas de coches haciendo verificaciones al estrellarlos. Te podrás preguntar ¿por qué los fabricantes y algunos grupos privados siguen estrellando coches teniendo la tecnología de los ordenadores tan avanzada?
Las diferentes pruebas al estrellar coches tienen diferentes metas. Algunas son para crear unas normas de seguridad y hacer que los fabricantes se adhieran a ellas. Otras son para aprender más sobre los accidentes, principalmente para que los investigadores puedan reconstruir accidentes de la vida real. Otras son para prevenir a los consumidores de riesgos de seguridad que pueden que no estén cubiertos por otros tipos de pruebas. Los fabricantes siempre quieren desarrollar sistemas de seguridad que mantenga a sus usuarios seguros y ayudar a vender más coches. Todas estas metas llevan a una cosa: reducir las muertes en los accidentes de coche.
Este tipo de pruebas se hicieron más palpables a principios del siglo 21 con la aparición de los automóviles todo terreno y 4x4, los cuales se hicieron muy populares pero con un alto riesgo de volcar. Algunas pruebas controladas provocando accidentes e investigando los motivos, determinaron que unos neumáticos incorrectamente inflados y algunos errores de los conductores, contribuyeron a muchos de los accidentes. Como resultado, se iniciaron campañas para reeducar a los compradores y conductores de este tipo de vehículos. Muchos fabricantes comenzaron a desarrollar y ofrecer sistemas de monitorización para la presión de los neumáticos para alertar a los conductores. Todo esto se hizo gracias a las pruebas de coches.
Las pruebas de coches pueden también anticipar problemas de seguridad y servir como un aviso por adelantado para los consumidores. Cuando los airbags se introdujeron por primera vez, se vieron como un dispositivo altamente seguro. Sin embargo, algunas pruebas hechas con vehículos mostraron que podían herir o incluso matar a ciertos pasajeros, especialmente niños. Como resultado, se avisó a los conductores que pusieran a los niños en el asiento trasero o poner los asientos de los más pequeños de espaldas a la luna delantera.
No podemos hablar de este tipo de pruebas sin mencionar los famosos muñecos o test dummies utilizados para simular el cuerpo humano y por tanto las reacciones que tiene en ciertas situaciones. Siempre habrá riesgos cuando hagamos un viaje en coche. Las pruebas con coches ayudan a que los sistemas de seguridad evolucionen y mejoren, lo cual aleja algunos de estos riesgos. Aunque estrellar coches contra la pared o uno contra otro puede parecer un gasto de tiempo y recursos innecesarios, los datos que se consiguen no tienen precio y al final se salvan muchas vidas aunque no lo podamos ver.