Continuando con nuestro artículo sobre lo que es un airbag, veremos como funciona internamente uno de estos sistemas de protección de pasajeros en un vehículo. Como se ha comentado, la meta de un airbag es reducir el movimiento de los pasajeros hacia delante lo máximo posible en una colisión. Debe hacer esto en una fracción de segundo. Hay tres partes fundamentales en un airbag para conseguir este objetivo. La propia bolsa está hecha de una fina tela de nylon, la cual plegada en el volante del coche o salpicadero, y más recientemente en los asientos o en las mismas puertas del automóvil. El sensor es el dispositivo que le dice al airbag cuando se tiene que inflar. Este inflado ocurre cuando hay una fuerza de colisión igual a estrellarse contra una pared de ladrillos a entre 15 y 25 kilómetros por hora. Un conmutador mecánico es activado cuando una masa es empujada contra un contacto eléctrico, indicando a los sensores que ha ocurrido una colisión. Los sensores reciben información de un acelerómetro que está fabricando en un microchip.
El sistema de inflado del airbag realiza una reacción de nitrato de potasio con azida de sodio para producir gas de nitrógeno. Sacudidas calientes de nitrógeno infla el airbag hasta darle la forma que todos conocemos. Los primeros intentos de usar el airbag para el uso de vehículos comerciales dieron como resultado unos precios prohibitivos y algunos problemas técnicos para su almacenamiento y uso del gas comprimido. Lo que los investigadores se preguntaban era si había suficiente espacio en el coche para un recipiente de gas, si el gas se mantendría contenido a una alta presión para siempre en un coche, como podría expandirse la bolsa del airbag de forma rápida y fiable en una temperatura variable y sin emitir un tremendo estruendo al liberarse.
Lo cierto es que necesitaron una manera de hacer que la reacción química que producía el nitrógeno pudiera inflar la bolsa. Unos pequeños propulsores de inflado llegaron al rescate en los años setenta. El sistema de inflado no es muy diferente de un sistema de propulsión de cohetes. El sistema de airbag activa un propulsor sólido el cual se quema rápidamente para crear un gran volumen de gas para inflar la bolsa. La bolsa entonces literalmente estalla del sitio donde esta almacenada a más de 300 kilómetros por hora – más rápido que el pestañeo de un ojo. Un segundo más tarde el gas rápidamente se disipa a través de unos diminutos agujeros en la bolsa, y haciendo que la bolsa se desinfle para que el ocupante se pueda mover.
Aunque todo el proceso ocurre en menos de un segundo, el tiempo adicional es suficiente para prevenir heridas de gravedad en muchos casos. La sustancia polvorienta que se libera del airbag es un compuesto de polvos talco, el cual usan los fabricantes del airbag para mantener las bolsas perfectamente plegadas y lubricadas mientras están almacenadas. Hay de todos modos, algunas cuestiones de seguridad que los fabricantes tienen que tener en cuenta cuando fabrican estos dispositivos de seguridad.
Desde los primeros días de los airbag para vehículos, los expertos han dicho que los airbag deben ser usados de forma conjunta con los cinturones de seguridad. Los cinturones de seguridad eran completamente necesarios porque los airbag solo funcionaban en colisiones de frente a unos seis kilómetros por hora. Solo los cinturones podían ayudar cuando el coche patinaba o los golpes eran traseros o laterales (ahora ya se ha solucionado esto con los airbag laterales). Incluso con el avance de la tecnología, los airbag solamente son efectivos cuando son usados en combinación con los cinturones de seguridad.
No se tardó mucho en aprender que la fuerza de un airbag puede hacer daño a los que están demasiado cerca de el. Los investigadores han determinado que la zona de riesgo para el conductor es en los primeros ocho centímetros de inflado. Por lo tanto, ponerse a unos 25 centímetros del airbag da un margen de seguridad suficiente. Se puede calcular esto y ajustar la posición del asiento para estar seguros:
- Mueve tu asiento hacia atrás todo lo que puedas mientras que al mismo tiempo los pies te lleguen cómodamente a los pedales.
- Ligeramente reclina el asiento hacia atrás. Aunque los diseños de los coches varían, la mayoría de los conductores pueden conseguir esta distancia de seguridad simplemente inclinando un poco la parte trasera del asiento.
- Si el volante es ajustable, oriéntalo a tu pecho en lugar de dirigirlo a la cabeza y cuello.
Las reglas son diferentes para los niños. Un airbag puede herir seriamente a un niño que está sentado demasiado cerca del airbag o en una mala posición. Los expertos aseguran que estos puntos de seguridad son importantes:
- Los niños por debajo de los doce años deben ir debidamente sentados en un asiento especialmente preparado para ellos. Estos asientos de coche para bebés y niños los protegen y evitan sustos relacionados con posibles accidentes.
- Niños de menos de un año no deberían ir en el asiento delantero si este asiento tiene airbag.
- Si un niño que tiene más de un año tiene que ir en la parte frontal donde hay un airbag, debe ir de espaldas al salpicadero en la silla especial comentada antes.
En la siguiente y última parte del artículo veremos un poco el futuro de los airbags y que nos deparan estos útiles elementos en nuestro vehículo. Lo puedes ver pulsando aquí.