Los Estados Unidos supuestamente hacen las cosas más a lo grande comparado con el resto del mundo. Uno de los casos son los llamados “monster trucks”, que incluyen neumáticos gigantescos, enormes motores y mucho ruido. Son lo que se podríamos llamar camiones con esteroides. Sin embargo, en ciertas áreas de carreras de camiones o simplemente su utilización, Europa y otras partes del mundo ya se están poniendo a la par, y estos grandes camiones ya se utilizan para transporte, exhibiciones y otras cosas, no solo carreras. Desde los años ochenta, las carreras de camiones han sido algo que ha ido creciendo y variando en sus formas. Al igual que la carrera americana de NASCAR, las carreras de súper camiones crecieron de unos orígenes humildes. Los conductores podían dejar la carga que llevaban para ir a la carrera, y una vez terminada coger la carga y llevarla a su destinatario.
En lugar de hacerlo por carreteras secundarias, tal como lo hacían en NASCAR, estas carreras de camiones lo hacían en circuitos más o menos preparados y en eventos que se extendían por varias partes del mundo. Los conductores seguían una filosofía parecida – la idea era hacerse un hueco en el corredor de la fama en este tipo de carreras y llegar a ser famoso. Con el paso del tiempo y los efectos de la economía descendente, las carreras de súper camiones se han transformados es simples carreras de camiones comunes. De todos modos, cualquiera que ha conducido por una autopista, sabe lo intimidatorio que puede ser una de estos grandes cambrones. Su rugido, su paso por el pavimento y su gran tamaño pueden impactar cuando pasan a nuestro lado. Y además corren igual o más que un coche común.

Son estas cualidades, más su presencia familiar tantas veces visto en fotos, programas y documentales, que los hacen ideales para las carreras de camiones. Los súper cambrones europeos, junto a otros países como Australia, Nueva Zelanda, Brasil o China, corren bajo la federación internacional del automóvil, que es la autoridad que también supervisa la Fórmula Uno. Esta organización realiza estrictas regulaciones, incluyendo que los súper camiones sigan teniendo gran parte de su equipamiento estándar para el transporte diario, incluyendo un motor diesel estándar. Sin embargo, los camiones de carreras pueden hacer modificación y tunear estos motores para mejorarlos en las carreras.
Los súper camiones de carreras están limitados a un motor diesel de doce litros. Cuando este deporte empezó por primera vez en los años ochenta, hacer modificaciones en el motor significaba añadir mecanismos turbo – cuanto más grandes mejor. Según ha ido cambiando la tecnología y el software de mantenimiento del motor ha mejorado varios aspectos del rendimiento, se ha notado un significativo cambio de cómo funcionan esos titanes de la carretera. Una de las mejoras es que este tipo de software permite que un motor diesel, se pueden balancear el promedio de combustible y aire por cada uno de los cilindros, y producir más de mil caballos de potencia de un motor estándar.
La potencia es gestionada por la transmisión, lo cual hace uso de un equipamiento modificado para su uso. En los Estados Unidos, Las transmisiones Allison son los más utilizados en el mercado, pero en otras partes del mundo las transmisiones ZF son las que dominan la carretera. ZF fue el medio y fabricante principal para el transporte por carretera, y el principal productor y suministrador para las transmisiones en carreras durante la pasada década. Al igual que los camiones más normales que podemos ver habitualmente, los pilotos usan una transmisión manual. Sin embargo y de nuevo, varios modificadores electrónicos y mecánicos han sido añadidos al sistema para mejorar el rendimiento.
En la siguiente parte del artículo seguiremos viendo como son estas carreras de súper camiones. Lo puedes ver pulsando aquí.