Seguro que ya sabes que cuando giras el volante de tu coche, las ruedas giran también. Esto es un claro ejemplo de causa y efecto. Sin embargo, muchas cosas interesantes ocurren entre el volante y las ruedas cuando conducimos y estamos controlando la dirección en la que va el coche. Lo primero que hay que ver para comprenderlo es saber que debemos hacer para hacer giros con el coche, y puede que no sea tan simple como puedas llegar a pensar. Lo primero que quizá te sorprenda, es que cuando giramos el volante, las ruedas delanteras no están apuntando en la misma dirección. Para que un coche gire adecuadamente, cada rueda debe seguir un círculo diferente. Al estar la rueda interior siguiendo un radio más pequeño, está haciendo un giro más forzado que la rueda externa. Si dibujas una línea perpendicular a cada rueda, las líneas se intersecarán en el punto medio del giro. La geometría del giro hace que la rueda interna gire más que la rueda externa. Hay diferentes tipos de mecanismos de volante. Las más comunes son las de piñón y las de bola giratoria.
El sistema de piñón se está convirtiendo rápidamente en el tipo más común de mecanismo de volante en los coches, camionetas y todo terrenos. Es realmente un sistema muy sencillo. El sistema de piñón está ubicado en un tubo de metal, donde el mecanismo sobresale por ambos lados del tubo. Una varilla conecta ambos extremos del mecanismo. El sistema de piñón está conectado al eje del volante. Cuando giras el volante del coche, el mecanismo gira moviendo el mecanismo. La varilla del neumático a cada extremo del mecanismo, se conecta al brazo de giro que va conectado a la rueda. El mecanismo de piñón hace dos cosas: Convierte el movimiento rotacional de la rueda del volante en un movimiento lineal necesario para hacer girar las ruedas, y por otro lado provee de un sistema de facilitar al mecanismo el poder girar sin forzar las piezas.

En la mayoría de los coches, lleva al menos tres o cuatro revoluciones completas del volante para poder girar el volante de un extremo a otro. La tasa de giro es el promedio de cuanto puedes girar el volante en proporción a lo que pueden girar las ruedas. Por ejemplo, en una revolución completa de 360 grados en el volante, el resultado en el giro de las ruedas es de unos 20 grados, por lo que la primera cifra se divide por la segunda dando un resultado de 18:1. Un promedio más alto significa que debes girar la rueda más para girar una distancia determinada. Sin embargo, se requiere menos esfuerzo.
Generalmente, los coches deportivos y más ligeros tienen promedios de giro más largos que los coches normales y camiones. Un promedio más bajo le da al giro una respuesta más rápida. No hay que girar el volante tanto para que las ruedas giren lo que necesitamos, lo cual es algo que se busca en los coches deportivos. Este tipo de coches son lo suficientemente ligeros que incluso con un promedio bajo, el esfuerzo requerido para hacer las ruedas no es demasiado excesivo. Algunos coches tienen un promedio variable de giro, los cuales usan un mecanismo de piñón con componentes algo diferentes a los tradicionales. Esto consigue que la respuesta del coche sea más rápida y también reduce le esfuerzo que hace el mecanismo llegando a los límites del giro.
En la siguiente parte del artículo veremos el sistema de volante con bola giratoria y un tercer sistema llamado dirección de potencia (power steering). Lo puedes ver pulsando aquí.